Fuente:
Diario de Jerez
La
mano de obra extranjera es "esencial"
para la competitividad
El
consejero de Empleo, Antonio Fernández,
hizo ayer hincapié en que "sólo
la inmigración legal" es
beneficiosa para Andalucía y
rechazó rotundamente la explotación
de personas que llegan de forma irregular
a nuestro país
El
consejero de Empleo (centro) presidió
la jornada, en la que participó
el jefe de Recursos Humanos de la empresa
editora, Javier Isasi (izqda).
"Huelva es un modelo de integración"
La mano de obra del inmigrante debe
ser entendida como un factor determinante
y "esencial" para la competitividad,
siempre y cuando se supongan condiciones
de legalidad. Fue el mensaje prioritario
que el consejero de Empleo, Antonio
Fernández, quiso subrayar durante
la inauguración de las jornadas
técnicas Hacia la integración
del trabajador extranjero en el mercado
laboral español. Inmigración,
trabajo y salud, organizadas por el
Grupo Joly y la Junta de Andalucía
y desarrolladas durante la jornada de
ayer en el Foro Iberoamericano de la
Rábida. Las sesiones, que se
convirtieron en escenario para debatir
sobre el papel del inmigrante en el
mercado laboral y, por tanto, de su
contribución al desarrollo económico
y empresarial, contaron con la presencia
de diferentes representantes del mundo
de la empresa privada, de las administraciones
públicas, así como con
la participación de los agentes
sociales y sindicales competentes en
la materia.
Durante
su intervención, Fernández
se posicionó contra el trabajo
de los extranjeros irregulares de una
forma rotunda, no sólo por lo
que representa en cuanto a la vulneración
de las normas de extranjería,
sino por lo que supone en la violación
de las normas tanto laborales como sociales
más básicas.
Para
el consejero de Empleo, el fenómeno
migratorio está prediciendo cambios
en los diferentes ámbitos de
la vida social, sobre todo, con consecuencias
positivas, como el incremento de la
mano de obra en sectores en los que,
hasta hace unos años, existían
serias dificultades para encontrar personal,
así como en el aumento de la
población y de su rejuvenecimiento.
Por ello, se debe tener en cuenta el
impacto del colectivo extranjero en
el desarrollo de la economía
de la comunidad andaluza, donde "no
puede darse la explotación por
respeto al estado de derecho y porque,
en caso contrario, estaríamos
hablando de un acto inmoral además
de insolidario".
Para
luchar contra esa posible explotación,
que no hace sino favorecer la economía
sumergida, se debe contar con las actuaciones
de la Administración, pero también
de los empresarios y los diferentes
agentes sociales que actúan en
beneficio de la sociedad, según
puso de manifiesto el consejero.
Fernández
hizo especial incidencia en la necesidad
de hablar de inmigración legal,
ya que "es sólo ese colectivo"
el que puede determinar que la integración
sea "normal", tanto en la
sociedad como en el mercado laboral.
En este sentido, el consejero de Empleo
recordó que Andalucía
ha sido pionera en España en
la aprobación de dos planes integrales
para la inmigración, en los cuales
se contemplan medidas para el empleo
de este colectivo, así como la
asistencia personalizada, la interpretación
de idiomas del Servicio Andaluz de Empleo
(SAE), la adaptación de todos
los programas a la población
extranjera o la elaboración periódica
de un catálogo de ocupaciones
de difícil cobertura que se pone
a disposición del colectivo inmigrante.
Dada
la relación directa que puede
existir entre los trabajadores extranjeros
y la siniestralidad laboral, Fernández
subrayó la necesidad de facilitar
la ejecución de políticas
laborales, sobre todo preventivas, a
través de cursos de formación
para los inmigrantes, impartidos en
su lengua de origen -pese a la necesidad
de que aprendan español para
desempeñar óptimamente
su trabajo y puedan acelerar su procesode
integración en la sociedad-.
Y es que, la confusión que puede
crear el desconocimiento del idioma,
"puede llevar a un incremento de
la siniestralidad en los centros de
trabajo", según Fernández.
Siniestralidad
e inmigración parecen ir de la
mano, a pesar de que, según el
director del Centro de Prevención
de Riesgos Laborales de Huelva, Miguel
Alejandro Torres, los estudios de los
que se disponen no ofrecen diferencias
significativas entre los índices
de siniestralidad entre el trabajador
nacional y el que procede de otros países.
Así, las cifras de los últimos
informes (referentes a 2004) ponen de
manifiesto que, si bien la afiliación
extranjera supone el 4,81 por ciento
del total de la provincia de Huelva,
ésta soporta el 3,12 por ciento
de los accidentes laborales registrados.
Ante
la falta de estudios concretos, desde
la Universidad de Huelva se entiende
que es necesario acotar el campo de
actuación en las investigaciones
porque sólo así se podrá
obtener un perfil que se ajuste a la
realidad de la inmigración, "muy
heterogénea entre sí",
según el director del departamento
de Biología Ambiental y Salud
Pública de la Universidad de
Huelva, Carlos Ruiz. Idea apoyada por
el responsable del Programa de búsqueda
y servicio Internacional de Cruz Roja,
Ignacio Velázquez, que ofreció
una visión sobre el papel de
las ONG en la prevención y seguridad
laboral de las trabajadoras exranjeras,
después de haber conducido durante
tres años un programa de integración
social.
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